12.06.2010

Las sutilezas de la maldad

 Sudamérica reprimida desde tiempos remotos, el robo, el saqueo, la tortura y la "concientización" arbitraria, son conceptos muy bien conocidos por los habitantes del "nuevo mundo".
Con la excusa de traer una filosofía o dogma bastante bien pensado se hizo de este continente una tierra productiva de grandes dimensiones, los colonizadores y conquistadores (seres de muy dudosa reputación) se llenaron los bolsillos con las riquezas de las civilizaciones existentes. "Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos, otros ganaron. Pero ocurre qu quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial." Eduardo Galeano, en su libro "Las venas abiertas de América Latina" hace una breve pero certera descripción del descaro de esos "libertadores" que tanto alagan en la ambigua patria. La violencia injustificada ejercida en ese tiempo, deja en la "palestra" la ignorancia y las ansias de poder que tenían estos individuos, la fiebre por el oro y las riquezas ancestrales de nuestros pueblos originarios se convirtió en el eje principal de la supuesta colonización; una empresa de conquista (que hasta hoy se mantiene en Chile) hizo de personas libres, entes dependientes de un patrón egoísta, dogmático y dictador, quien era "dueño" de sus cuerpos y acciones. Finalmente una encomienda "enviada por un señor que decía ser Dios" hacía de una sociedad libre, una máquina de producción deplorablemente mantenida.
Ahora, pensemos, ¿será que están volviendo a revivir todas las prácticas "mal avenidas"? Los isleños de Isla de Pascua son desalojados de terrenos tomados, que históricamente les han pertenecido, los mapuches son procesados "militarmente" por defender sus tierras, y a las demás personas se les "mete el dedo en la boca" con sistemas políticos y económicos orientados al control de identidades y libertades.
A veces uno se pregunta, ¿Dónde quedó la sociedad contestataria? ¿Dónde está la objeción de conciencia de las personas?
La simple respuesta a todo esto es que las seudo necesidades impuestas por el sistema han hecho que las personas, especialemente los jóvenes, se queden mirando sin pensar lo que sucede. Llegas a pensar que la música inundada de sexo, joyas y perreo, tiene en estado "zombie" sus pensamientos. O que la necesidad de pertenecer a un grupo homogéneo, esté llenando sus cabezas de pensamientos superficiales. O quizás que la frase "who cares" ya está implícita en su forma de ser y pensar.
Definitivamente debemos (no tenemos) que hacer algo al respecto; educar, construir y difundir una contracultura con buenos fundamentos.


Ardillox!




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